¿Que qué les cuento? Pues por contar hay mucho, desde números hasta historias. La verdad es, sin embargo, que no quiero hablar de esas cosas. En realidad esto no debería contarse como escrito porque es más un balbuceo, aunque si se piensa un poco, todo son balbuceos en esta vida porque nada de lo que se dice se entiende por completo. Todo el mundo oye lo que se dice y hace su propia versión de lo oído, nadie de verdad capta todo lo que alguien quiere transmitir con un mensaje.
Pero entonces, si no quiero hablar de nada, ¿para qué escribo? Pues la verdad es que no sé. Porque quise. Porque estas palabras quisieron ser escritas y me usaron a mí como el medio para conseguirlo.
La verdad tengo sueño, pero no quiero dormir. Tampoco quiero seguir escribiendo, pero dejar el texto trunco me da pereza.
Tengo cambios de humor muy repentinos ¿vos sabés? Tal vez debería ir a un especialista, aunque ¿quién me dice que yo no soy más especialista que ellos?
Me aburrí de hablar y me voy. No le hagan caso al título porque pensaba hablar de otra cosa, pero fue un aborto de idea. Tal vez mañana, con luz fresca, en otro intento nazca la historia.
愚か者の天国
Hace 13 años.

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