24 sept 2011 0 personas pensaron también

Capítulo 26: En camino al matadero...

La última vez que hice esto era completamente otra persona, empezando porque ni siquiera necesitaba anteojos. La última vez, que fue hace 2 años y una semana aproximadamente, estaba lleno de nervios, esperanza, incertidumbre e inmadurez; ahora, no es muy distinto. La principal diferencia entre aquella ocasión y ésta es quizá que antes fui acompañado. Antes éramos "los que íbamos", ahora voy yo (¿metáfora de la vida?). Y ni siquiera eso, ahora va un pedazo de mí, porque el otro se queda en la casa en el rincón, asustado y con frío, pensando en ¿y si no lo logro? ¿Y si en realidad no quiero esto sino nada más busco un cambio? La duda siempre ha sido mi más fiel amiga. Soy la indecisión con piernas. Puede que sea por eso que la frase final de aquella obra de monjas me haya pegado tanto y nunca la haya podido olvidar.
No sé la verdad de por qué escribo hoy. Creo que lo hago porque me tranquiliza, porque me ayuda a pensar más claramente. Algunos le llaman a esto la crisis de los veinte, ¡pero yo apenas tengo diecinueve! Es cierto, siempre he sido precoz, pero si me va a dar la de los 30 a los veinticinco... Tengo miedo del futuro, tengo miedo de pensar que ya no soy ni parecido a quien era hace tan sólo dos años y que cada vez la corriente se hace más fuerte y me jala. Yo (pausa)...
...apenas estoy agarrado de una ramita, pero ya se va a romper con tanta agua que la empuja, que me obliga a seguir el camino hacia el final del camino. Creo que lo que más me da miedo es que cada día se me reducen más las opciones, y es normal, no esperaría yo que pasara lo contrario, pero el problema está en que las opciones se cierran cuando uno decide entrar a una de las puertas y dejar las otras botadas, pero yo creo que cuando entré a aquella puerta lo hice por todas las razones erradas.
Sólo le pido al Autor que cuando me escriba dentro de un tiempo, me haga alegre y feliz, porque en todo melodrama, como el que es esta novela de nuestras vidas, muere alguien triste, solo y desdichado, y si yo soy ese alguien, prefiero morirme en el 27 y no hasta el final de la historia.
¡Deséenme suerte! ¡Voy en camino al matadero!
17 sept 2011 4 personas pensaron también

Capítulo 25: Pensamiento existencial conmemorativo al aumento de edad en el individuo (a.k.a. The PECAEI Affair)

Hoy, mientras me acerco al último día de mi existencia como dieciochoañero, se me hace imposible no realizar un análisis retrospectivo del último año. Creo, que a todos nos sucede cuando cumplimos años y puedeinclusive considerarse como el pago necesario para preservar el balance del universo que se desnivela con la alegría intrínseca a la celebración del aniversario de una persona. Por lo menos yo lo tomo alegremente.
Empezemos notando lo obvio: hace un año todo era completamente distinto. Primero, este blog no existía, lo cual únicamente demuestra que yo buscaba maneras menos públicas para expresar mis filosofías absurdas y mis crisis personales, o prcticaba eso de la represión de los sentimientos que usualmente terminaba conmigo en un ataque de ira o de llanto. En especial el llanto era un problema porque cuando yo lloro padezco de una severa irritación en los ojos que en ocasiones me ha dejado medio ciego por hasta dos días.
Segundo, mi estado mental era completamente diferente. En mi jerga cotidiana, yo era (aun más) una pobre alma en desgracia. Me sentía más ubicado en mi vida que ahora, pero sólo porque me hacía creer a mí mismo que me gustaba lo que hacía cuando en realidad me daba asco y remordimiento reprimido, apenas estaba superando la etapa que tuve al entrar a la u en que creía que me podía poner cualquier prenda de vestir sin que me importara como me veía, ahora por lo menos sé que me veo mal cuando me veo mal aunque no pueda arregarlo (lo cual es bueno o malo según como se vea), por la misma ansiedad solapada y autohipócrita que me infligía estaba en un régimen de engorde en crecimiento exponencial en que me comía mis sentimientos (ahora estoy luchando con ello aunque no lo aya logrado completamente) y finalmente, estaba pasando por uno de los años más desafortunados y difíciles de mi vida, aunque no el peor. La verdad, sin entra en detalles porque no hace falta, el año pasado no fue muy bueno y lo viví entre crisis personales, familiares (maritales y de salud), vocacionales y amicales (aplica a decir que tenía conflictos con mis amigos?). En general, no estaba muy bien.
Tercero, aunque la cosa más inmadura del mundo sea decir que uno es maduro, siento que he aumentado como en 3 potencias de diez mi nivel de madurez. Por lo menos, mi visión de mundo es ahora más adulta y compleja y está más centrada en vivir para mí y no para el colectivo (de nuevo, eso puede ser considerado como bueno o malo).
Finalmente, ya que no quiero extender mucho esta entrada, ya les di sufuciente hace unos días o ayer, ya ni me acuerdo cuándo, no sólo yo estoy a millas de distancia de donde estaba hace un año. A los pocos que asistierona mi fiesta y a los que no, intenten recordar cómo se sintieron ese día, quiénes eran y lo que querían de sus vidas y ahora contémplense ahora. De seguro estarán mucho más adelante en el camino, pero si no hay camino hecho sino que uno lo forja mientras anda, abriendo paso entre la jungal de la vida con el mchete de la experiencia para abrirse su propio trillo de paso, ¿están donde querían estar o se han desviado? Y más importantemente, ¿ese desvío que seguramente hay por más leve que sea, ha sido para bien o para mal? En la actualidad muy pocas cosas son escritas en piedra, y nuestras vidas generalmente las escribimos con lapicero, pero aunque borrarlo sea laborioso y pueda dejar un tachón, con corrector se ve mejor que mal escrito. Entonces rectifíquense si se sienten mal y sigan caminando. Nos vemos el próximo año cuando estemos más jodidos que ahora y tengamos menos tiempo de corregirnos. SAYONARA!


P.d.: Arriba una foto de mi cumpleaños 2010. Si está en la foto, ¿cuánto ha cambiado?
P.d. 2: Contesten la encuesta en el sidebar
15 sept 2011 1 personas pensaron también

Capítulo 24: Fuck you! I won't do what you tell me

Si el título no se relaciona con el contenido, no es mi culpa. Siempre llego pensando que voy a hablar de algo y termino con otra cosa. La verdad es que estoy harto. Me harté y estoy sumamente cansado. ¿De qué? De pensar. Me empalagué de estar todo el día pensando en si lo que voy a hacer es lo correcto o no. Sí, es cierto que tengo mucho miedo de echar a perder a mi vida, pero por eso mismo estoy pasándola sin vivirla. Lo peor de todo es que yo sé que mañana voy a despertarme y voy a seguir igual. Mi logica es muy absurda e irónica (si la palabra está mal usada, refiérase a las primeras dos palabras del título. La verdad nunca he sabido si la empleo bien y si no, WHAT-E-VAH!). Mi peor miedo es fallarme a mí mismo, y diariamente vivo haciéndolo porque sé que soy una persona completamente opuesta a lo que quiero de mí y no hago nada por cambiar eso.
Hay veces que me doy como asquito, ¿saben? PARÉNTESIS: ¡Qué vacilón! Éste blog empezó con una temática tan diferente. JAJAJAJAJA Bueno, supongo que nada en la vida termina siendo lo que nació para ser. FIN DEL PARÉNTESIS (¿O LO ES?)¿Y si yo nací para ser lo que quiero y estoy destinado a terminar como algo distinto? Repudio la idea. Insisto en que aveces me dio asco y aquí está el vivo ejemplo. A veces pienso que soy vago y que eso es todo, que me da mucha pereza esforzarme, y tal vez sea cierto, pero es que yo no quiero esforzarme tanto tanto tanto por algo que a la larga ni me da la satisfacción suficiente.
No quiero ser la persona que soy en estos momentos, pero no estoy ni siquiera seguro de poder cambiarme. Creo que ya lo había dicho, pero qué importa. Siento que estoy atrapado en una caja artificial, imaginaria, hecha de aire que se mueve conmigo y me deja moverme, pero no salir. En estos momentos, no hay nada que quiera más en la vida que mandar todo y a todos al carajo y salir corriendo. Agarrar un avión, montarme llegar a cualquier ciudad del mundo donde nadie me conozca y empezar de cero. ESO es lo que se llama fantasía.
¿Que cuál es mi problema? El problema es que tengo muchos sueños, muchísimas cosas que quiero hacer y que siento que en la dirección que estoy yendo, sólo estoy cortándome mis propias alas. ¿Y si yo sé esto por qué no hago nada? Porque de todos los que están a mi alrededor, sólo hay una persona que me apoya plenamente, y aunque ese apoyo significa muchísimo más para mí de lo que nadie se imagina, no me sirve para ni mierda. Los demás de mis amigos fingen entenderme por ser buenos amigos, pero puedo ver en sus ojos cada vez que hablamos del asunto que creen que estoy cometiendo los peores errores de mi vida. Y mi familia, pues de esos sólo hay otra persona que me ve cuerdo. Los demás, en especial mi madre, yo sé que por dentro siente que me estoy volviendo loco.
Creo que el principal conflicto es que siempre he sido muy exitoso en muchas cosas (modestia aparte) (a veces desearía haber hecho este blog anónimo porque hay cosas que me guardo sólo para que la gente conocida no las lea) y entonces he hecho que la gente a mi alrededor espere mucho de mi futuro. Yo sé que tengo potencial para llegar a ser lo que la gente espera, pero y si eso no es lo que yo quiero. Yo quiero vivir una vida tranquila, relajada, en la que tenga dinero suficiente para construirme una casa pequeña, poder comer relativamente bien, uno que otro gusto, una buena televisión por cable y punto. La verdad es que si no puedo viajar por el mundo como antes quería, no hace falta tampoco. Quizás un viaje a Francia para cumplir ese sueño y nada más. En el fondo yo soy un tipo simple, pero nadie, y principalmente mi madre parece poder entenderlo.
Mi ideología ahora es que por más que yo tenga miedo de no lograr mis sueños, me sentiría peor si ni siquiera intento alcanzarlos. Yo creo que si por lo menos trato, voy a ser feliz porque sabré que lo hice. Que si el intento todo me sale mal y termino fracasando, trabajando en el mall y viviendo en un cuarto por el resto de la vida, mientras haya tele y cable estaré contento.
Ya escribí mucho, pero salados. Si ya van leyendo hasta aquí es porque no les importa hacerlo y si no les gusta, entonces posiblemente ya se hayan ido.
En resumen, yo no quiero ser esa persona. Esa que viva una vida durísima. Que se mate estudiando una carrera difícil sólo para luego salir a trabajar en un ámbito laboral donde hay que esforzarse montones por una paga ni muy buena y sentirse bien sólo porque se tiene un título disque prestigioso cuando a la larga lo que usted está haciendo es ver si las cosas que hacen los demás están contaminadas o pueden servir para consumo. Porque en la carrera que estudio, trascender y hacer algo importante cuesta muchísimo. Sinceramente yo prefiero trabajar el resto de mi vida en un call center e intentar hasta hartarme también de hacer algo que me haga explotar mi habilidad de creativa, lo que me define a mí como yo mismo. Porque hasta un mono bien entrenado puede hacer un análisis de sulfatos, pero nadie va a poder prducir un programa de televisión exactamente igual a mí. Es cierto, puede que no lo logre y que fracase épicamente, pero hay un 0.0001% de probabilidad de que no, de que logre hacer algo.
De nuevo voy a terminar de escribir en este lugar donde aparentemente están mis únicas ideas cuerdas en este mundo en el que vivimos donde todo es tan absurdo, voy a empezar a estudiar para algo que me hace miserable y voy a seguir viviendo exactamente igual hasta que me harte de nuevo y escriba otra vez.
Espero despertarme en 10 años y leer esto y pensar que es irrisorio y tonto, no leerlo y arrepentirme de no haberle hecho caso a mi instinto. Por el momento, esperaré a ver si la otra semana todo se mejora. Esperaré.
3 sept 2011 1 personas pensaron también

Capítulo 23: Levitaciones, meditaciones y otras ficciones

I:

No puede ser tan difícil hacer que algo levite. ¿Qué tan difícil puede ser levantar algo sólo con la mente? ¿No lo hacemos acaso todos los días con nuestras extremidades? Podés decir que es distinto porque a esas las tenemos pegadas, pero todos estamos unidos inevitablemente en este planeta porque vacío sólo hay afuera de la atmósfera. Yo creo que practicando lo suficiente, sería capaz de hacer flotar una moneda de esas de aluminio de diez colones.

II:

Intenté meditar temprano. Es muy difícil eso de vaciar la mente. Lo intenté con mucho esfuerzo y casi lo logro, hasta que me di cuenta que no estaba con la cabeza en blanco, sino que estaba concentradísimo en pensar que tenía que vaciarla. ¿Será posible alcanzar en serio ese grado de subconsciencia? ¿Será que el cráneo puede ser la pared estática, adiabática e impermeable de un sistema aislado? Demasiado fisicoquímica he estudiado, creo...
De nuevo, vacío sólo hay afuera de la atmósfera.

III:

A la cuenta de tres frases sueltas. Llamémoslo poema surrealista.

Se nos caen los peroles.
Quiero comerme el pan de la nevera.
¡Agua grita el pueblo!
Campos verdes. (Una imagen más que una palabra)
Veo un río.
Tengo sed.
Hay que poner la mente en blanco.
Me dio pereza y dejé de hacer poesía.

¡Qué entrada más innecesaria!
 
;