21 may 2011 0 personas pensaron también

Capítulo 14: Yo

I was born in Everydayland. I'm the son of commoners who transit life pointlessly, just like anybody else. Although I breath, and ache, and sing just like you do, someday I'll burst from this pressure building up inside my head. The day that I do, I'll implode into my own, true self, and everyone will know what living really is. Until then, let me enjoy the breathing, and aching, and singing. You just stay there and fear wether tomorrow will be the day, cause you're not yet ready.

Hay ocasiones en que siento que esto que soy no puedo ser yo completamente. Yo sé que en mi cabeza está el potencial para saborear al mundo, tragarlo y regurgitarlo antes de que me intoxique. Sin embargo, por algún arrebato de mediocridad por parte mía, decido no explotarlo. No sé si será conformismo o falta de ambición (¿no son lo mismo?). Puede que todo se deba al impedimento estérico que las ideas que los demás tienen de mí ocasionan sobre mi verdadero ser, impidiéndole existir por la inhabilidad de las cosas de habitar el mismo espacio al mismo tiempo.
Mas en ello yace un peligro. Debido a que el yo que soy se ve forzado a esconderse bajo de mi cabello, crece y se desarrolla. Él sólo se ensancha y adquiere sabiduría. Como el vino, mis ideas se añejan y se transforman en algo muy refinado para el gusto de la plebe. El problema es que puede que el vino esté contaminado. Puede que, como la maldición de Tutankamon, el día en que algún explorador con exceso de coraje y con demasiado ego logre encontrar la tumba de mis pensamientos y la abra, los espíritus que habitan en ella se escapen al mundo e intoxiquen a todo lo que hay en su paso.
"Todos creen que son más misteriosos de lo que son en realidad" y puede que sea cierto. Puede que yo me invente todo este plano de mi existencia sólo para creerme que soy interesante y distinto cuando la verdad no soy más que otro del montón de autómatas que habitan este mundo, pero me gusta y quiero diferir en ello. Yo sé que yo si existo y que debo ser más que esto que usurpa mi identidad. No prometo que sea hoy, ni mañana, ni siquiera que suceda mientras este, mi cuerpo, esté vivo, pero algún día transgrediré las barreras que me recluyen y, prófugo y desquiciado, bailaré sobre las tumbas de esas ideas que me impedía estéricamente, gritándole al mundo que diferí y fue cierto.
Luis
15 may 2011 0 personas pensaron también

Capítulo 13: Cronica

¿Que qué les cuento? Pues por contar hay mucho, desde números hasta historias. La verdad es, sin embargo, que no quiero hablar de esas cosas. En realidad esto no debería contarse como escrito porque es más un balbuceo, aunque si se piensa un poco, todo son balbuceos en esta vida porque nada de lo que se dice se entiende por completo. Todo el mundo oye lo que se dice y hace su propia versión de lo oído, nadie de verdad capta todo lo que alguien quiere transmitir con un mensaje.
Pero entonces, si no quiero hablar de nada, ¿para qué escribo? Pues la verdad es que no sé. Porque quise. Porque estas palabras quisieron ser escritas y me usaron a mí como el medio para conseguirlo.
La verdad tengo sueño, pero no quiero dormir. Tampoco quiero seguir escribiendo, pero dejar el texto trunco me da pereza.
Tengo cambios de humor muy repentinos ¿vos sabés? Tal vez debería ir a un especialista, aunque ¿quién me dice que yo no soy más especialista que ellos?
Me aburrí de hablar y me voy. No le hagan caso al título porque pensaba hablar de otra cosa, pero fue un aborto de idea. Tal vez mañana, con luz fresca, en otro intento nazca la historia.
2 may 2011 0 personas pensaron también

Capítulo 12: Sin Título (o balbuceos sonámbulos de horas tempranas)

El mundo está mal en muchas cosas, las cuales no quiero hacer nombradas. Todos estamos infinitamente solos, y sin embargo, nos aislamos cada vez a nosotros mismos. Repelemos a los demás y no los dejamos intentar comprendernos cuando de todas formas sabemos que nunca lo harán. Muchas veces me he sentido mal al notar que mis amigos no son tan cercanos a mí como yo imaginaba. Es gracioso el pensar en la forma en que muchas veces nos autoengañamos haciéndonos creer que las cosas son como queremos y no como realmente son.
En estas horas nocturnas, cuando ni la luz me hace compañía, cuando me siento preso de las ondas luminosas inertes y vacías de una bombilla cuya existencia se mide en watts, pienso en cómo quisiera que fuera el mundo y en cómo es en realidad. Me contó quien ahora aparentemente se ha vuelto mi mejor amigo, que ha empezado a preferir estar dormido para poder vivir en el mundo de los sueños ante la alternativa de habitar éste otro que consideramos "verdadero". Me parece un tanto irreverente y otro tanto sensato. Si podemos construir nuestras propias realidades y existir en ellas ¿para qué despertar? Pero dado que es imposible no hacerlo ¿por qué seguir viviendo en microvidas que se acaban al abrir los ojos?
Retomo el inicio y asumo que todos estan equivocados, que el mundo está mal hecho y que lo que yo creo es lo que debería ser. Me podrían tachar de egocentrista, pero ¿no es lo que todos pensamos en el fondo? Me provoca mucha gracia la forma en que la sociedad esconde muchos de sus más grandes vicios y cómo hay millones de secretos a voces sobre la verdadera naturaleza repugnante, egoísta, violenta, vil, posesiva y viciosa del ser humano. Ninguno de todos nosotros es bueno. Empezando porque el bien y el mal son inventos del hombre para manipular a otros hombres haciéndoles creer que algo que hacen está malo sólo porque no sigue la norma que algunos quieren: primer ejemplo. Pero asumiendo que los conceptos que se tienen de bien y mal son los correctos, nadie es bueno. Todos somos seres profundamente malvados, todos disfrutamos de las desgracias de los otros, nos reímos de sus tropiezos y nos alegramos infinitamente cuando logramos demostrarle a alguien que estaba equivocado.
Y entonces yo creo, aunque no tenga relación nada con nada (quién dice que los pensamientos deben tener orden lógico o cronológico) que tal vez yo soy el incorrecto. Puede ser que yo sea el que nací descompuesto y por eso parece que no calzo con el mundo. He llegado a creer que los demás son seres muy básicos y que muy pocos merecen decirse mis iguales. Por supuesto es una idea sumamente vanidosa, pero que se atreva alguien a decirme que no lo ha pensado también. No entiendo a la gente y quisiera hacerlo. Sé que no puedo y lo supero.
Hay algo que me entristece y es el pensar que si los amigos son aquellas personas más cercanas a nosotros, las que se supone que conoceremos mejor entre lo que se puede decir que se conoce a alguien; si múltiples veces me he decepcionado de todos los que llamo míos porque me han demostrado que son incapaces de corresponderme en la cercanía que yo creo que tenemos, entonces ¿será que nunca voy a poder conocer a nadie? ¿Será que por siempre estaré solo? Entonces, con esos miedos pienso que hay billones de personas allá afuera y que todas pueden llegar a ser mis mejores amigos. El problema es que en mí hay una maldita impotencia y nunca puedo hacer un amigo nuevo porque me da miedo y sufro al hacerlo. Cuando me topo con un extraño me bloqueo y sudo y me pongo nervioso. No soporto ver a nadie a los ojos porque siento que me ven. No soporto que me vea porque siento que me juzgan. No soporto irme de un lugar y que se queden los demás porque creo que hablan de mí. Y no soporto creer que tal vez de mí nadie habla porque no les importo.
Quisiera poder ser yo mismo plenamente, sin preocuparme por los demás, sin tener miedo de la gente. Siento que todos van a lastimarme y que no van a quererme, aunque yo me quiero mucho y creo que soy uno de los mejores si no el mejor. A veces me siento en medio de un hoyo lleno de cucarachas (los demás) que me caminan alrededor y me pican y me ensucian. A veces quisiera alejarme de todos y lo logro, pero cuando estoy allí me siento solo y quiero volver al hueco. Es un ciclo infinito (exceso de uso de esa palabra pero es que hay tantas cosas que lo son).
En resumen:
Hay algo mal y lo siento. No sé si soy yo o sin son todos los otros. Las probabilidades se las pueden insertar en donde les quepa porque si yo quiero creer que son los demás son ellos y punto. Necesito rodearme de los pocos que valen la pena, pero aunque hasta el momento estoy rodeado de muchos, son pocos los que de verdad deberían estar ahí. Si acaso he encontrado a uno. Aunque todos los demás digan que ese es el incorrecto, de nuevo, que las inserten donde quieran porque lo creo es y punto. Me alegro de la forma en que ha girado el mundo. Me pesa la forma en que pendulea el tiempo. Los cambios me ahogan, pero hay que aprender a nadar. Quisiera acercarme más a los que quiero, pero algo en mí me lo imposibilita. Quisiera buscar entre los demás si hay alguien que quepa en mi círculo, pero debo aprender a hacerlo porque aunque la gente lo crea, es muy difícil conocer gente nueva. Lo único que sé es que tengo que hacer algo y que no lo estoy haciendo. Si soy yo el que está chocho, tengo que encontrarme otros iguales para compartir la condena. Me quedan muchos años si no me atropella un bus, pero tengo que empezar ahora o si no va a ser muy tarde. Aunque me duela, debo despegarme de algunos y desecharlos en el reciclaje. Tal vez más tarde vuelvan a valer la pena. Y pronto intentaré encontrar a mis semejantes.
¿Será todo esto cierto o será pura hablada de mierda?
A como van las cosas parece que lo absurdo es lo sensato.
Pensar es un vicio y no sería yo el primero en morirme de eso, así que mejor lo comparto y que sea problema de otro.
Buen día y muchas gracias!
0 personas pensaron también

ANUNCIO

Se le comunica a nuestros amables clientes que nuestro local se encontrará

CERRADO POR REMODELACIÓN

refiriéndose esto a la mente y a la vida y no al blog.
Les rogamos la comprensión del caso y los invitamos que visiten nuestro local ubicado en ustedes mismos.
Estaremos de vuelta lo más pronto posible, si no perecemos en el intento, brindándoles de nuevo la atención que se merecen.
Sin más, se despide:
LA GERENCIA
 
;