En estos momentos que estoy en el baño preparándome para salir camino a celebrar el cumpleaños de una muy buena amiga, me pongo a analizar toda esta idea de las fiestas de cumpleaños. ¿Qué son esas celebraciones aparte de una invitación a la diabetes? ¿Cuál es el verdadero punto detrás de tanto empaque de regalo, candelas que nunca se apagan, lustres de colores y, en el caso de la gente de mi edad, idas a bares? La gente dice que es para celebrar que tuvimos el placer de contar con nuestros amigos un año más, que se celebra que mamá vivió hasta sus cincuenta y tantos o que la abuela aún tiene vida para darnos esas regañadas de extraterrestre en esta luna que es el siglo XXI, pero qué es en realidad un cumpleaños. Sí, la cuenta del tiempo que llevamos de estar siendo erosiandos por el segundero de ese gran reloj de péndulo que es la vida va por un número entero, pero ¿es esa razón para celebrar? ¿Acaso no es ese un logro de la Tierra y no nuestro? Imagínense ser tan pesado como el planeta y aun así dar vueltas perfectas sin parar a por un descanso o marearse y vomitarnos a todos (y eso con el montón de parásitos que tiene en el estómago, porque somos más destructivos nosotros que las lombrices que se alojan en el sistema digestivo). Entonces, yo digo. Claro que no vamos a echar a la basura una tradición como la de celebrar un cumpleaños, es decir, ese es mi día favorito del año porque por una vez tenemos toda la atención del mundo en nosotros y dejamos de ser simplemente uno más del montón. No, yo a lo que los invito, mis lectores, es a comenzar a celebrar a nuestros seres queridos todos los días. Cuando un amigo nuestro haga algo que detestemos o nuestra madre nos saque de quicio o la abuela nos esté jodiendo con sus sermones, intentemos guardarnos la ira, sonreír y decirles "gracias por ser mi amigo/mamá/abuela,/etc". Si no deja de molestarnos, por lo menos será gracioso ver la cara de WTF? que van a poner por salirles con tal comentario tan tangencial. ¡Ja ja ja! Entonces, mis lectores, celebremos a las personas que nos rodean y que valen la pena no uno sino todos los días del año, porque en esta gran masa terrestre que asumimos redonda aunque sea más deforme que una pelota desinflada (más sobre la obsesión de la gente con la redondez en otro post, quizás); en este planeta que está lleno de personas, ni el 0.01% de ellas llegarán a conocerte, quererte y aceptarte como sos, y ya que lograste hacer algo bien y conseguiste que unas cuantas lo hicieran, hay que estar agradecido por ello. See y'all!
P.d.: Si alguien se pregunta qué son las notas muy agudas, vayan a una fiesta de cumpleaños de mi familia y oigan a mi tía cantar cumpleaños. Entonces, lo entenderán. ;)

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